Las aguas calientes de las lagunas polinesias, albergan desde hace miles de años una maravilla, la ostra perlera de labios negros, o ”Pinctada margaritifera”, variedad de la ostra perlera Cumingi, nombre del biólogo que la clasificó en 1920.
Está compuesta de finas capar de nácar que contienen substancias orgánicas y carbonato de calcio en forma de aragonita.
Este nácar perlero es único, surgido del excepcional medio ambiente lagunero de Polinesia, y dicha unicidad le viene dada por la capacidad que tiene de engendrar tintes naturales, incomparables, porque no decirlo, que transmite a su vez a las perlas de cultivo, hoy en día verdaderas joyas.
La perla de Tahití se ha convertido en el símbolo de la elegancia y belleza en el mundo entero.
Ya sea redonda y perfecta, con forma de pera y romántica, barroca y moderna, de color verde tornasolado, azulada, dorada, rosada o simplemente gris mofletuda, la perla brilla por su lustre, y está llena de encanto.
Cada visitante desea llevar consigo una perla de Tahití, símbolo de prestigio, que represente a la vez los momentos inolvidables de sus vacaciones en Polinesia. La perla siempre ha sido objeto de deseo. Ya en la Grecia Antigua, hombres y mujeres levaban collares y brazaletes. Durante la Edad Media, las perlas estaban equiparadas a las piedras preciosas para la fabricación de objetos decoraticos. Más tarde solían ser utilizadas para adornar vestido. Hoy en día se montan en anillos, brazaletes, collares y pendientes.
Toda mujer ha deseado secretamente poseer una perla, la perla, joya de ensueño de las mil y una noches, que encierra un toque mágico y simbólico de seducción y perfección.
Dos acontecimientos han aumentado enormemente el reconocimiento internacional de las perlas Tahitianas.
Primero, el Instituto Gemeológico de América reconoció oficialmente el color natural de las perlas cultivadas de Tahiti en 1976.
Segundo, la Confederación Internacional de Joyería, Platería, Diamantes, Perlas y Piedras (CIBJO) adopta el termino comercial “Perla Cultivada de Tahiti” en 1989.
Para los visitantes que deseen sumergirse en los secretos de las explotaciones perleras, desde PolinesiaViajes.com os recomendamos la visita a una granja de perlas en la isla deTahaa o en las islas bajas del Tuamotu.